Todo se puede reciclar

Estilo escandinavo, otra alternativa para decorar

Cuando pensamos en una casa todos podemos reconocer su concepto principal: un hogar perfectamente organizado en un solo espacio, en el que no hay habitaciones y donde todo se encuentra comunicado.

Este tipo de construcciones son un clásico que podemos encontrar en muchas grandes ciudades de alrededor de todo el mundo, aunque siempre fueron, son, y serán un clásico dentro de NYC, donde podemos encontrar algunas viviendas tipo estudio en las que se inspiran todas las demás.

Estilo escandinavo, otra alternativa para decorar

Para decorar este tipo de vivienda hay varias corrientes, aunque todas ellas coinciden en una vertiente de tipo minimalista, con un toque industrial, con mobiliario muy variado, donde lo vintage es lo protagonista, y con un aspecto muy desenfadado.

Sin embargo, todos aquellos que vivimos en una casa de este estilo, no tenemos por que seguir la típica corriente decorativa a la que los pisos nos tienen acostumbrados, ya que la decoración de interiores es un arte que en la actualidad se encuentra muy cultivado y del que podemos aprender a sacar el máximo partido de todos los espacios de nuestro hogar.

Hoy os queremos hablar de una nueva corriente de decoración que se ajusta a la perfección a las estancias de nuestra casa: el estilo escandinavo o de origen nórdico, una moda que pese a que apareció a principios del siglo XX en ciudades europeas como Suecia, Dinamarca, Islandia, Noruega o Finlandia, todavía sigue muy vigente en la actualidad.

Este tipo de estilo se define por aprovechar al máximo los espacios a través de la luz natural que reciben, así como por la gran funcionalidad de la que dota a cada uno de los espacios que dan lugar a la casa.

Estas dos características coinciden con una de las premisas básicas de la disposición loft o abierta, ya que este tipo de viviendas se caracterizan por su gran luz natural, pues al no haber muros ni paredes todas las ventanas de la casa iluminan el espacio total, de la misma manera que apuestan por la pluralidad de espacios, dotándoles de múltiples funcionalidades.

El estilo escandinavo también apuesta por crear espacios y ambientes cálidos, pues el frío que predomina hacia el este de europa exige que el calor impregne cada uno de los rincones de nuestro hogar. Para conseguir esto, se utilizan materiales como la madera, la cerámica o el vidrio en sus construcciones, así como de fibras naturales como lino, algodón o pieles para vestir los muebles de uso habitual como la cama, el sofá, o nuestro sillón preferido.

Si queremos vestir nuestro loft al estilo escandinavo, apostaremos por paredes de colores claros, donde el blanco será el protagonista absoluto.

También nos alejaremos de los grandes contrastes de color, y se optará por una decoración donde la línea minimalista será la predominante. Para ello tendremos que optar por cortinas lisas, y renunciar a estampados de gran colorido, optando por el blanco o por tonos apastelados.

La idea básica es conseguir un espacio acogedor, combinando a la perfección lo tradicional con lo moderno.